A la muchacha le gusta
lucir sus vestidos largos,
de luna nueva el escote
con dos luceros bordados.
Tiene mirada dormida,
tiene nombre de milagro;
tiene lagos y volcanes
en su acento americano.
A la muchacha le gusta
pasear vestidos largos
por caminitos de Siuna
que van de su casa al campo,
o perfumando glicinas
por senderos castellanos.
La ve pasar el Guadiana
y el Wani la está llorando.
¡Ay, agüita tibia, espera!
¡Ay, lagos, montes y llanos!
¡Ay, Catrina en crin revuelta,
ven a buscar galopando,
a la muchacha que adora
lucir sus vestidos largos!
Claudio M. López ©