El día se ha vuelto pesar
cuando antes era besar...
La noche se ha vuelto soledad
cuando antes me jurabas lealtad.
La luna me observa
y logra ver mi condena,
ve que la risa
se tornó en ceniza.
Lo que eran besos
son solo ecos,
promesas volando
y ahora sola llorando...
Entro a mi habitación
para ver desolación...
Veo aquel parque desde la ventana
y logro ver una silueta
que me dirige hacia ella...
Cuando logro llegar
es oscura, triste,
no se abraza,
no se besa,
solo se contempla.
Me quedé parada
cuando soltaste un... “Te amo”.
Mis ojos no aguantaron
y junto con la luna
comenzaron a llorar,
mi boca callaba
como la noche menguaba,
corriste
y te seguí
entre los árboles que solíamos plantar,
que crecieron con nuestro amor,
corriste entre esa flor
que con tristeza murió,
te logré sujetar
pero tropecé
porque solo eres una sombra...
Cuando abro los ojos
solo estaba en mi cama,
tan sola
y olvidada...