Sueña el rey que es rey, y vive con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando; y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!): ¡que hay quien intente reinar
viendo que ha de despertar en el sueño de la muerte!
Pedro Calderón de la Barca
Desde la antigüedad la corona está ligada al desapego emocional, sentimental; es el estilo mercantilista de la continuidad de la estirpe, matrimonios concertados; el precio: la infidelidad, el desamor, la bajeza espiritual; regla, por lo general, de la nobleza de blasón y espada. Equivalente a la prostitución. De los individuos que conforman tales dinastías han regido los destinos de la humanidad. La revolución francesa y rusa terminaron con ella, pero la de España, Inglaterra y otros que se ciñen a estos mismos patrones, son sociedades fracasadas.