CONSEJOS DE QUIEN SIEMPRE SE EQUIVOCÓ (segunda parte)
¿Para qué crees
que Dios te dio dos piernas?
Una, para apoyarte,
la otra para avanzar por la vida.
Si tuvieras solo una
necesitarías de muletas,
y si no tuvieras ninguna
el andar se acabaría.
Hace un tiempo
me faltó una de mis piernas
pero no tuve problemas,
pues me apoyaron los que me querían,
y mi andar no detuve,
pues para eso vine a la Tierra.
Tal vez hoy creas
que tus dos piernas te abandonarían
y que tu marcha
es en vano en este planeta,
pero no te caigas aún,
no todavía.
Pues yo ya probé la falta
y puedo ser tus muletas.
Si no te sientes solo algún día
nunca tendrías esa necesidad sincera
de venir a hacerme compañía.
Si no sufres,
entran en estado de espera
todos tus sentimientos
desfilando hacia la monotonía.
AUTOR: Elhen Amorado