Gabriel Hernán Albornoz

Consejos de quien siempre se equivocó (segunda parte)

 

CONSEJOS DE QUIEN SIEMPRE SE EQUIVOCÓ (segunda parte)

 

¿Para qué crees

que Dios te dio dos piernas?

Una, para apoyarte,

la otra para avanzar por la vida.

Si tuvieras solo una

necesitarías de muletas,

y si no tuvieras ninguna

el andar se acabaría.

Hace un tiempo

me faltó una de mis piernas

pero no tuve problemas,

pues me apoyaron los que me querían,

y mi andar no detuve,

pues para eso vine a la Tierra.

Tal vez hoy creas

que tus dos piernas te abandonarían

y que tu marcha

es en vano en este planeta,

pero no te caigas aún,

no todavía.

Pues yo ya probé la falta

y puedo ser tus muletas.

 

Si no te sientes solo algún día

nunca tendrías esa necesidad sincera

de venir a hacerme compañía.

Si no sufres,

entran en estado de espera

todos tus sentimientos

desfilando hacia la monotonía.

 

AUTOR: Elhen Amorado