“Lo que hace un corazón hermoso… es que a pesar de las heridas… nunca pierde su esencia
.
Dicen que no debemos ser tan inocentes en el amor,
Que uno debe ser un poco desconfiado,
Y si es posible no entregar tu corazón,
Hasta que estés seguro que no van a jugar contigo.
Pero no puedo con esa regla,
En el amor siempre me he entregado,
No puedo desconfiar,
Cuando quiero enamorarme,
Ni mucho menos ser reservada,
Cuando las añoranzas de mi corazón se despiertan.
A pesar de las decepciones,
De esos amores que no apreciaron mi presencia,
Y que no solo me mintieron,
Sino que también me rompieron el corazón,
Y me dejaron una gran pena en mi vida,
Nada cambió en mi interior.
Soy de esas mujeres que aún suspiran,
Por solo recordar ese viejo amor,
Qué decir de los lugares,
Donde más de una vez he imaginado una cita romántica,
O tal vez ese encuentro de almas,
Donde nada queda privado del corazón.
Con sus altas y bajas,
Con las decepciones y promesas rotas,
Con silencios que decían tanto,
Y con desprecios que se sintieron hasta lo más profundo de mi ser,
Tengo la esperanza,
Y nunca he dejado de creer…
Que tarde o temprano…
La vida me va a sorprender.