¿En qué consiste el ayuno del corazón?. Pues en realidad se trata de concentrar la voluntad. No oír con tus oídos, no con tu mente; sino con tu espíritu. Hay que dejar que nuestra facultad auditiva cese en nuestros oídos. Que tu mente cese con tus imágenes. Hay que dejar que nuestro espíritu sea como una página en blanco, respondiendo de forma pasiva a todo lo externo. En tan abierto receptividad, sólo el Tao puede habitar. Y esa abierta receptividad es \"el ayuno del corazón\".