Rodríguez

Rodríguez

Hay algo en la madrugada

que no me pesa.

Algo en la precisión,

en el blanco impecable,

en el silencio antes del deber

que me hace sentir en casa.

 

No es el aplauso lo que busco.

Es la honra.

No es que me miren.

Es que cuando lo hagan,

vean firmeza.

 

Y en medio de todo,

un nombre.

 

Rodríguez.

 

No como palabra,

sino como raíz.

Como historia.

Como la voz de mi madre

enseñándome a no rendirme

aunque el mundo apriete.

 

Quiero que ese apellido

suene fuerte cuando me nombren.

Que pese con dignidad.

Que cuando ella lo escuche

sepa que no lo dejé caer.

 

Si tengo que formarme con disciplina,

si tengo que templar el carácter

como hierro al fuego,

lo haré.

 

Porque no nací para quedarme en la orilla.

Nací para sostener,

para servir,

para levantar la frente

y decir sin decirlo:

 

Soy Rodríguez.

Y estoy lista.