Esa sobria levedad
que mitiga las penas del alma,
y me conmueve…
La angustia permanente
de los que ahora mismo
ni esperanzas les queda.
¿Dónde llegará todo?
Es una buena pregunta
que ni yo ni nadie
podemos responder.
Es demasiada la carga,
y ese dolor
lo lacera todo.
Y quisiera que fuera diferente,
pero nada puedo hacer;
solo desgarrarme en estas letras
que me salen del alma,
por ellos… los que ahora sufren.
El Huagiro.
Madrid,Febrero 2026