Marie Paule

Gracias, poeta.

Gracias, poeta.

 

Bajo la cúpula eterna de la poesía, constelada de títulos centelleantes inspirada y hechizada, soy 

como vosotros

una sembradora de estrellas.

 

Al aceptar la invitacion a la danza sutil de los verbos 

con almas invisibles y sin embargo entregándose

embalsamadas por su música única mas universal

estoy nombrando a una estrella más

en el mapa de mi cielo

joya atesorada en un cofre de luz.

 

No elijo el poema 

sino que el poema me encuentra. 

pues el poeta es el que traza el camino

buceando en sí mismo para buscar collares de imágenes 

y luego traérmelos

envueltos en papel de arcoíris.

 

Cada estrella

esquirla de espejo en la cual me miro

me lleva con delicadeza

hasta un fragmento 

de mi esencia propia

reconociéndose, sorprendida o cómplice

pero siempre vibrando al unísono.