No es un juego de niños,
es un juego de fuego mental,
subcultura que quebranta la paz,
caótica, animal, sin igual.
Un mundo que arde, sin cesar,
donde la mente es el escenario,
la realidad se distorsiona sin parar,
identidad herida, espiritual.
Dejar de ser humano, por verse y creerse animal,
inteligencia territorial terrenal,
therians, un mundo que busca su lugar,
veo reflejos distorsionados, caos sin cesar.
Hombres maduros ya prefieren ser trans,
el hombre es hombre y la mujer es mujer,
el humano viene en decadencia,
y todavía les preocupa la tercera guerra.
La ciudad actual vive en problemas,
sociales, psicológicos y psicosomáticos graves,
la población mundial pide ayuda a gritos,
solo son masas, que se agrupan y cambian la realidad de otros.
¿A dónde vamos a parar?
La mente lleva conflicto desde que somos niños,
mundo therians no me pidas que te comprenda,
pero soy tolerancia, en un mundo que arde.