Soy como un rayo,
que sin haber tormenta está contigo,
y te da lo mismo...
Soy llama sin fuego,
porque tú nunca me lo has encendido,
inventando un pretexto...
Soy el libro olvidado,
en la estantería sin mañana y sin pasado,
al borde del hastío...
Cómo decirte de pronto,
que no me digas nada, que no es preciso.
Que ya está todo dicho...