Hoy cumples ciento veinte años. mamá
No estás aquí, en la tierrra,
pero sí, en la casa de Dios.
Siempre exixtes en nuestro corazón.
Cuánto me agradaría nos acompañes.
Nos otorgaste la vida.
Marta y yo te enviamos un muy fuerte abrazo
y un beso interminable...
Un abrazo y un beso a Dios.
Autor Hugo Emilio Ocanto
18-02-2026