¿QUÉ QUIERES DE MÍ?
Nos vimos sin nombre ni juramento,
dos cuerpos huyendo de la razón;
la noche nos dio su breve momento
y el alba dictó su fría traición.
Promesas de humo borró el viento,
quedó en la penumbra la habitación;
dijimos “jamás” con falso acento,
firmando un adiós sin explicación.
Hoy vuelves buscando lo que negaste,
con voz de futuro y gesto de ayer;
preguntas qué queda, qué no olvidaste,
como si el pasado pudiera volver.
Si quieres de mí lo que rechazaste,
empieza aceptando que fallaste.
© Corazón Bardo