¿En qué momento me perdí
en el interés no mutuo,
rodeada de personas de papel?
Entre conversaciones vacías,
superficiales,
que aprisionan la esencia de mi ser
en su forma más cruda.
Un circo constante:
risas, peleas, discusiones sin sentido,
ruido que no llena,
solo tapa
ese vacío frágil
que pretende ser fuerte.
Cansada, sin rumbo,
relleno espacios
con mentiras disfrazadas de felicidad,
en lugares donde no soy yo,
con gente que está…
pero no está.
Como un eco infinito,
repito patrones día tras día,
sabiendo que puedo más,
sabiendo que no necesito esto.
Pero temo correr.
No porque no tenga fuerza,
sino porque me arrastran los pies
mis propias ideas de papel,
esas mentiras suaves
que quiero creer.
No soy de papel…
pero lo parezco
cuando me quedo
con personas que solo eso permiten.
Me ven vacía,
sin inteligencia,
inmadura, pequeña.
Y yo no necesito eso.
Nunca lo necesité.
Que el viento,
que la brisa fuerte,
se lleve todo el papel
que no me deja ver.
Porque nunca fui…
ni seré…
de papel.
Avi-