Luis Rayo

UN SURREALISMO MEXICANO

 

Me gustaría que el cielo fuera rojo

y mirar todo a través de un cristal,

sentir que tu ira es, al fin, natural

cuando tu gesto de noble arrojo

parece el grito de un animal.

 

Sentir que las hormigas son amigas

que desplazan la sombra de la pereza,

que se levantan con tal orgullo,

desafiantes en este terruño

sin dobleces, doblegando la bajeza.

 

Vivir en un mundo donde es mejor

hablar con un perro leal y entendido,

y no con un funcionario vendido

donde la impunidad es ley del derecho,

y no el derecho de la ley en el pecho.

 

¿Hasta dónde, Patricio, ¿hemos llegado?

Ahora el cerdo dialoga en su toga

y el humano ladra, se asfixia y se ahoga.

Me gustaría soñar otro mundo como tú,

pues este se pierde en la indiferencia

que ha fusilado a la inteligencia,

en un espacio fugaz, un segundo,

donde vivir no es más que indigencia.