Lucía gómez

APRENDÍ...

Aprendí,

a decir una oración

en medio del desvelo de la noche

y esperar que amanezca.

Que no todos los males del mundo

son mi culpa.

Que algún delfín, vendrá

saltando entre las olas y querrá

con su dulzura acompañarme.

Porque,

aunque nadie me busque

yo me encuentro.

L.G.