Alosno

Eslabón(40)

Otro día más,

corro por las calles de Madrid,

persiguiendo una sombra inasible,

un recuerdo inalcanzable.

 

Con la palabra en la punta de la lengua,

las yemas de los dedos

casi rozan esa silueta.

 

Casi la siento

casi creo que es real,

palpable.

Y justo cuando la tengo entre mis brazos,

se escapa, se desvanece.

 

Esa palabra encierra lo que siento,

esa persecución delirante

es lo que necesito;

y esa sombra esquiva

eres tú, y solo tú.

 

Y en la bruma del cansancio

solo me queda perseguirte,

para encontrar la palabra,

lo que significas para mí,

lo que creo que eres,

la persona que hay detrás de la sombra.