JUSTO ALDÚ

SONETO DEL ASTRO PEQUEÑO

SONETO DEL ASTRO PEQUEÑO 

La rosa guarda luz en su morada,
su leve aroma vive en fiel cuidado,
el breve mundo queda consagrado,
y el alma encuentra paz iluminada.

Miró la tierra vasta y silenciosa,
cruzó desiertos bajo ardor callado,
halló que todo brillo es disfrazado,
y busca la verdad firme y hermosa.

Un zorro le enseñó la fe del lazo,
que amar pide sembrar tiempo en el pecho,
y unir dos soledades paso a paso.

Partió dejando al mundo un don ardiente:
quien mira las estrellas sin rechazo
descubre un sol secreto en su presente.

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