Cuento Corto: La Neblina
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez
Seudónimo: EMYZAG
Había una vez una carretera sobre el territorio a más de 500 kilómetros de altura sobre el territorio y en esa carretera una neblina. Llega Don Agustín y cree que todo lo que miran sus ojos es el fin para él y para el mundo. Don Agustín recorre la carretera y nota que sus ojos logran ver a un fantasma fantasmagórico y alucinante, o sea, un espectro lleno del color blanco. Don Agustín recorre con su automóvil a la carretera llena de una terrible y cruel neblina y se dice para sí que...
-“oh, no veo nada ni a nadie y creo que es un fantasma…”-.
Don Agustín logra recorrer por el rumbo y el destino y continúa viendo al fantasma fantasmagórico y alucinante y es un espectro de color blanco que no lo deja ni mirar hacia adelante en la carretera en su automóvil. Don Agustín nota que es el fin para él y para el mundo y nota que la carretera tiene hoyos y se atora su automóvil hasta que logra salir de su automóvil y comienza a hablar con el fantasma. Hasta que otro automóvil se atora o atasca también con el mismo hoyo en la carretera y le expresa a Don Agustín que…
-“no es el fin Don Agustín lo que usted mira es la rica neblina y que posee en sus ojos si estamos sobre 500 kilómetros de territorio y la neblina ha caído entre sus ojos como la bruma espesa de ese mar espeso, pero, es sólo en sus ojos…”-,
Don Agustín le riposta que…
-“oh, y no es un fantasma si yo pensé que usted era un fantasma…”-.