HOSPEDERÍA DEL DOLOR
En la hospedería del alma reposan mis horas tardías,
las sombras me sirven recuerdos en copas vacías,
mi dolor silencioso está soleado en las estrofas de mis poemas,
y duermen mis penas donde la nostalgia hace rimas.
Así, entre versos me quedo, huésped fiel de mi sentir,
porque en la posada del alma… también el dolor sabe sonreír.
© Corazón Bardo