Hoy cierro nuestro capítulo,
aquellas páginas que juntos escribimos,
llenas de risas y silencios compartidos,
de sueños que alguna vez nos unieron.
Hoy me despido de ti,
no sin antes guardar en mi alma
el eco dulce de tus palabras,
y el roce suave de tus labios.
Fue un camino de encuentros y desencuentros,
de promesas tejidas con hilos de esperanza,
pero también de sombras que crecieron,
de distancias que el tiempo no pudo borrar.
Hoy dejo ir lo que fuimos,
con la tristeza serena de quien sabe amar,
pero también con la valentía necesaria
para buscar mi propia luna, mi propia verdad.
Que el recuerdo sea un faro,
un susurro amable en las noches solitarias,
y que la despedida no sea olvido,
sino el inicio de un nuevo amanecer.
Gracias por lo vivido, por lo aprendido,
por cada instante que me hizo crecer,
hoy cierro nuestro capítulo,
y con él, me despido de ti.