PECH

El silbido de la niebla

 

Amanece, la claridad del cielo

tiembla, el ambiente se descobija

alguna vez el sol en su vasija

atrapa el débil rayo del suelo.

 

El viento con humilde paciencia

toca la niebla y el aroma terso

deslinda el viaje al único verso

que repite su sagrada inocencia.

 

Oye el canto romántico del ciervo

en la maraña de mi oro acervo

con su bella gracia en la almohada.

 

Silbido de la niebla brota en rosa

como la afrodisíaca diosa

que emerge de la fuerte calzada.