Ya las noches no serán tan largas,
los vacíos tan profundos,
los vientos de otoño
se llevaron el olvido, la nostalgia y el dolor.
Encuentro luz en cada rincón,
la calma de una hoja que cae
de un árbol que desnudó el invierno,
hoy se viste de esperanza…
Lento sosiego, serena quietud,
mudanza de sentimientos y sensaciones,
un naufragio de deseos,
que encalló en la esencia de la vida.
.
Ya no queda rastro de esa antigua herida,
un susurro dice en el silencio,
un eco en el alma
transforma el dolor a tiempos sellados.
Llega la brisa nueva…
se disuelve el nudo y embriaga la garganta,
la luz clama en su brillo…
el corazón renace sanado…por amor.