No es la fecha la que guarda el archivo
en superposición de campo,
es la curva de tu hombro contra la luz,
es el modo en el que el aire de febrero
se enredo en tu pelo,
y decidió quedarse.
Las 06:46 no es una hora de la mañana
es el vértice exacto
donde el mundo giró mas lento,
para no perderse el gesto
y eternizar el suspiro de tus preciosos ojos en la mañana.
Tú no lo sabías,
que mientras la cámara te retrataba,
tu foto se volvería mi brújula,
que cada vez que la pantalla se enciende
vuelve a ser madrugada
y tú,
siempre tú,
empezando un nuevo día,
perfectamente sabes que eres
el motivo por el que empiezo el mío.
Y aunque la batería se agote
esta imagen seguirá existiendo,
mientras tu y yo recordemos
que a esta hora,
el amor tenía nombre de pixel.