El ser humano
es un animal que sueña despierto,
una pregunta que camina
sobre dos piernas frágiles
y un corazón que late como tambor antiguo.
Nace llorando,
pero en ese llanto ya trae
la semilla del lenguaje,
la memoria de todos los inviernos
y la esperanza de todos los veranos.
Es polvo que piensa.
Carne que recuerda.
Hueso que se rebela contra el destino.
Mira al cielo
y no le alcanza con verlo:
necesita nombrarlo,
dibujarlo,
conquistarlo,
entender por qué las estrellas arden
mientras su propia sangre también arde por dentro.
El ser humano es contradicción:
capaz de abrazar
y de destruir con la misma mano;
de escribir poemas
y de fabricar guerras;
de amar hasta romperse
y de odiar hasta vaciarse.
Tiene miedo a la oscuridad
pero guarda sombras en su pecho.
Busca la verdad
mientras se esconde de ella.
Habla de libertad
y construye sus propias cadenas invisibles.
Sin embargo,
algo lo salva.
Algo pequeño y luminoso
como una chispa en medio de la noche.
Tal vez sea la capacidad de perdonar.
Tal vez sea esa necesidad absurda
de creer en algo más grande que él mismo.
Tal vez sea el simple gesto
de extender la mano
cuando otro cae.
El ser humano inventó el fuego
y con él cocinó su alimento
y también sus errores.
Inventó la rueda,
los libros,
la música que eriza la piel
y las palabras que curan heridas invisibles.
Es arquitecto de ciudades
y constructor de sueños.
Se cae mil veces
pero siempre encuentra una excusa
para levantarse una más.
Tiene un corazón que late
como si cada latido fuera
una declaración de resistencia.
Y aun sabiendo que un día
volverá al polvo,
planta árboles
que no verá crecer,
ama personas
que no podrá retener,
escribe nombres
que el tiempo intentará borrar.
El ser humano es un puente
entre lo finito y lo eterno.
Un instante
que se cree infinito.
Una chispa
que se atreve a desafiar la noche.
Y quizás su grandeza
no esté en su fuerza,
ni en su inteligencia,
ni en su dominio sobre el mundo…
Sino en esa fragilidad hermosa
que lo obliga a sentir,
a dudar,
a llorar,
a crear,
a amar.
Porque el ser humano,
con todas sus luces y sus sombras,
es el único ser
capaz de mirarse al espejo
y preguntarse:
—¿Quién soy?
Y en esa pregunta
empieza su verdadera historia.
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16/02/2026
Dani