Keiry Diaz

Carmesí en la noche.

Tus besos me dejan sedienta; es inevitable la carne de tus labios cuando nos amamos.

 

Es inconfundible el olor de tu cuerpo, que me quema y me consume entera.

 

Me encanta tu piel con la mía, que no me deja pensar, y tu saliva de entero deseo,

 

porque te quiero marrón y carmín, 

porque te quiero blanco frenesí.

 

Y en la oculta rabia del día y en la furia pronunciada de la noche, las flores hablan de ti; dicen que tu también me quieres carmesí.