Juan Roldan

Te fuiste para no volver

Te fuiste para no volver

 Cruzaste el umbral de la nada

 Solo quedó niebla y el olor de tu recuerdo.

 

Y en el silencio que dejaste

 Retumba aún tu sombra rota

Como un faro que se apaga sin aviso.

 

Y cada paso que doy resuena

En un mundo vacío

Como si el aire mismo recordara tu ausencia.

 

La noche cae sin prisa

Pero cae igual

Y en su manto encuentro el peso de lo que ya no vuelve.