Te fuiste para no volver
Cruzaste el umbral de la nada
Solo quedó niebla y el olor de tu recuerdo.
Y en el silencio que dejaste
Retumba aún tu sombra rota
Como un faro que se apaga sin aviso.
Y cada paso que doy resuena
En un mundo vacío
Como si el aire mismo recordara tu ausencia.
La noche cae sin prisa
Pero cae igual
Y en su manto encuentro el peso de lo que ya no vuelve.