Rimas del Legado: Sanar para no Dañar
I.
Hoy nace de mi herida una esperanza,
un puente de luz sobre el dolor;
para que el alma encuentre su balanza
y no se pierda el rastro del amor.
II.
Tamizo el sufrimiento y el engaño,
buscando el oro de la redención;
para evitar que el peso de otro daño
destruya a un hombre su buen corazón.
III.
Ella no supo curar sus cicatrices,
y en su tormenta a todos alcanzó;
dejando atrás seres infelices
porque el pasado nunca se cerró.
IV.
Escribiré para que la mujer despierte,
y encuentre en su interior la curación;
para que el trauma no sea ya su suerte,
sino el comienzo de una evolución.
V.
Y escribiré para el hombre que se entrega,
el caballero que ama con pasión;
para que el barco en el que hoy navega
no se hunda en la mar de la traición.
VI.
Nadie tiene el derecho de ser causa
del llanto ajeno o del trato injusto;
la vida pide hoy una gran pausa
para sanar con el amor más justo.
VII.
Que mi agonía sirva de enseñanza,
mi \"Te amo\" en el papel sea el motor;
para que el mundo recupere confianza
y aprenda a amar con brillo y con honor.
Rimas de Inicio: La Semilla de Fe
I.
Catorce de febrero, fecha santa,
donde el dolor se vuelve resplandor;
mi voz hoy con firmeza se levanta
para ser guía en nombre del amor.
II.
No es solo un libro, es vida derramada,
es el tamiz de toda mi agonía;
para que el alma que hoy está nublada
pueda encontrar al fin su mediodía.
III.
A ella le hablo, para que se cure,
y deje de herir lo que más ama;
para que su esencia al fin madure
y no se apague su sagrada llama.
IV.
A él le hablo, para que sea fuerte,
caballero de paz y de criterio;
para que el desprecio no sea su suerte
ni el desamor se vuelva su cementerio.
V.
Hoy el \"Te amo\" en el papel florece,
ya no es motivo solo de llorar;
es la raíz de un bien que ya merece
todo aquel que se atreva a caminar.
Rimas de la Nueva Alborada
I.
Catorce de febrero, sol de oriente,
ya no es la sombra el centro de mi fe;
hoy nace una misión, clara y valiente,
en el nombre de Dios me levantaré.
II.
\"No es contigo\", el amigo me decía,
\"eres solo el cristal de un resplandor\";
y entendí que, en mi noche y mi agonía,
Dios forjaba un mensaje de valor.
III.
Dos tomos, en un libro nacerán de mis cenizas,
dos puentes de esperanza y de verdad;
para cambiar las lágrimas por brisas
y devolver al alma su integridad.
IV.
¿En qué rincón del mundo estarán puestos?
¿Qué manos tocarán este papel?
Los cielos ya preparan los contextos
para que el fruto sea puro y sea miel.
V.
Hoy mi \"Te amo\" es para la humanidad,
mi pacto es con la luz y la misión;
viviendo en mi total integridad,
entrego al mundo entera mi oración.
Rimas de la Ciencia y el Linaje
I.
No es el presente el que causa el estruendo,
es el pasado que grita en la piel;
un mapa de sombras que va consumiendo
la dulzura del vino y la miel.
II.
La amígdala ruge, el juicio se nubla,
el cortisol corre como un vendaval;
y mientras el miedo su vida atribula,
ella destruye a un ser sin igual.
III.
Hereda a sus hijos la herida latente,
el \"código rojo\" que no tiene fin;
sembrando el recelo de forma inconsciente
dentro de los muros de su propio jardín.
IV.
Amigo, que el \"Espejo\" hoy sea la guía,
con pasión, con ciencia y con gran devoción;
para que la noche se vuelva ya un día
en esta sagrada y total curación.
Rimas de la Sombra y el Cuerpo
I.
El cuerpo habita en un gélido exilio,
donde el sentir es un riesgo fatal;
buscando en la ausencia su único auxilio,
frente al asedio de un mal ancestral.
II.
La disociación es la venda en los ojos,
que apaga la piel y el latido del ser;
dejando del alma tan solo despojos,
que un hombre de luces no puede entender.
III.
Ella te hiere y te empuja al vacío,
porque tu amor le recuerda el dolor;
prefiere la muerte de un mundo de frío,
que el riesgo bendito de un nuevo calor.
IV.
Amigo, el texto es un puente sagrado,
que une la ciencia con la redención;
para que el cuerpo, por fin restaurado,
vuelva a ser templo de la bendición.
Rimas de la Fuga y el Silencio
I.
Huye hacia el ruido, el brillo y la pantalla,
buscando el eco de un aplauso ajeno;
mientras su alma libra una batalla
y en su interior se agita un cruel veneno.
II.
La multitud es el muro y la trinchera,
donde se esconde el miedo a la unidad;
viviendo siempre en una eterna espera,
huyendo siempre de su propia verdad.
III.
Tú la amas, la esperas y la cuidas,
pero ella prefiere el exterior;
sanando con terceros sus heridas,
sin ver que tú eres su único valor.
IV.
Amigo, el \"Espejo\" hoy rompa el hechizo,
que la devuelva al centro de su ser;
que lo que un trauma ayer ya deshizo,
la fe y la ciencia lo vuelvan a hacer.
Rimas de la Vigilante Inquieta
I.
No hay descanso en sus ojos, no hay reposo,
la duda es el cristal de su mirar;
en el gesto más noble y generoso,
ella busca un engaño que encontrar.
II.
La noradrenalina es el torrente,
que la mantiene en vela y en tensión;
mientras guarda el dolor de aquel presente
donde alguien le rompió el corazón.
III.
\"Si controlo la vida y el momento,
nadie podrá dañarme otra vez\";
pero el control es solo un sufrimiento,
que la encierra en su propia rigidez.
IV.
Amigo, que el \"Espejo\" sea el que hable,
con la cita, el rigor y la razón;
para que ella suelte ese cable
y entregue, por fin, su corazón.
Rimas de la Paz Recuperada
I.
Ella no es el veneno, es la herida,
que grita en el silencio de su piel;
es una niña asustada y perdida,
que aún no sabe que tu amor es fiel.
II.
No es desamor lo que su gesto entrega,
es la química amarga del ayer;
una tormenta que a sus ojos ciega
y no le deja el presente ver.
III.
Tú, caballero, mantente constante,
sé la roca, la calma y el hogar;
pues tu paciencia será el diamante,
que a su cerebro logre rearmar.
IV.
Amigo, el primer tomo del libro hoy tiene su cierre,
en este cuarto paso del camino;
para que el alma por fin se desatierre
y encuentre en Dios su verdadero destino.
Rimas de la Piedra y la Flor
I.
Se volvió de piedra por no ser herida,
buscando en lo recto su propia salida;
castiga su cuerpo, su risa y su vida,
y al hombre que la ama lo deja en la huida.
II.
Es la injusticia que dicta la norma,
que nada sea blando, que nada tome forma;
mientras su alma en la sombra se deforma,
y ante tu ternura, ella se trastorna.
III.
No te juzga a ti, se juzga a sí misma,
mirando el amor a través de ese prisma;
perdiendo el encanto, perdiendo el carisma,
en un laberinto de puro cinismo.
IV.
Amigo, que el \"Espejo\" le muestre su cara,
la niña que espera que alguien la amara;
sin juicios, sin culpas, con luz de alborada,
para que su piedra sea flor restaurada.
Rimas del Temple Sagrado
I.
No mendigues el beso que hoy se esconde,
ni pidas luz a quien habita el frío;
tu hombría es la roca que responde
a la tormenta con su propio brío.
II.
Si ella te ignora o busca la distancia,
no es tu valor el que se pone en duda;
es su memoria llena de arrogancia,
la que ante el miedo se mantiene muda.
III.
Sé el vago ventral que le dé calma,
el puerto firme en medio del abismo;
pues solo así rescatarás su alma,
venciéndote primero a ti mismo.
IV.
Amigo, el guerrero ya está en guardia,
con ciencia, con amor y con paciencia;
luchando siempre en la vanguardia,
de una nueva y sagrada consciencia.