R.

Cuando el mundo duerme

Cuando el mundo duerme

hay más lugar para los pensamientos,

y en ese silencio que lo cubre todo,

se escucha más fuerte lo que duele.

Las luces se apagan en la ciudad,

pero en mi pecho se encienden recuerdos,

voces que ya no están,

miradas que solo viven en mi memoria.

La noche no juzga,

la noche entiende…

y me deja naufragar en lo que fui,

en lo que perdí,

en lo que no supe decir a tiempo.

Camino por pasillos invisibles

donde todo lo que amé alguna vez

sigue intacto… pero lejos.

Y es ahí, cuando el mundo calla,

cuando más grita el alma.