Hoy el calendario late distinto,
como si el tiempo hubiera aprendido
a pronunciar tu nombre despacio.
No es solo una fecha.
Es una excusa que inventó el mundo
para que los valientes digan lo que sienten
sin esconderlo detrás del orgullo.
Catorce de febrero…
y el aire parece más tibio,
las calles más suaves,
y el corazón más imprudente.
Porque amar
no es regalar flores que mañana se marchitan,
ni prometer lunas que nadie puede bajar del cielo.
Amar es quedarse.
Es sostener.
Es mirar a alguien y pensar:
“Que el universo no la toque con tristeza.”
Hoy pienso en esa persona
que sin saberlo cambió mis estaciones,
que convirtió mis inviernos en primavera
y mis silencios en música.
Amar es querer conocer cada herida
sin miedo a las cicatrices,
es admirar los defectos
como si fueran detalles secretos del alma.
Es elegir todos los días,
aunque no haya fecha marcada,
aunque no haya testigos,
aunque el mundo no aplauda.
Porque el amor verdadero
no hace ruido…
pero hace hogar.
14 de febrero no es solo rosas y promesas,
es la memoria de cada latido compartido,
de cada risa que salvó un día difícil,
de cada abrazo que fue refugio.
Y si hoy tengo que decir algo,
lo digo sin máscaras:
Que amar es un acto de fe.
Que querer es un acto de valentía.
Y que cuando el corazón reconoce su lugar,
no necesita mapa.
Que este día no sea solo hoy.
Que sea todos los días en los que decidas amar,
aunque el mundo esté frío,
aunque el miedo susurre dudas.
Porque cuando se ama de verdad,
hasta el tiempo aprende a respetar ese nombre.
Feliz 14 de febrero…
que el amor te encuentre,
te abrace,
y nunca te suelte. 💞
soledad.
© 2026 Dani. Todos los derechos reservados.
Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra sin autorización del autor.
14/02/2026
Dani