Para mirarte
me sobran los astros,
los destellos, las farolas
y todas las bombillas.
No preciso
un haz errante
o directo
que te encuentre
Ni atrapar
tu silueta
en el vacío
de mi pupila
Ni rescatar
tu imagen gastada
del fondo
de la memoria.
Puede incluso
desvanecerse
el mundo —
contigo y conmigo
dentro.
Porque al mirarte sé
que toda creación,
divina o humana,
es apenas un torpe
artificio de la luz
que te inventa.