Acabo de perder
Una perla, muy valiosa
Hasta cuándo aprenderé
Que a la perla se le trata como diosa
Y me mareo,
Aunque no es gracioso
Me estoy riendo,
Trás beber no sé ni cuando caigo al pozo
Y me volteo,
¿Para qué me esmero?
Si ya no te veo
Si igual estoy solo en catorce de febrero