Sebastian Mena

Pequeños olvidos

Pronuncio sin querer

tu nombre 

en las noches que más 

feliz me siento 

También en las 

que estoy más triste 

pero esas sí son adrede.

 

No es que me guste estar triste 

no puedo llenar un vacío 

al menos no con cualquiera 

y sin buscarlo

me vuelvo de piedra

alejando a quien venga

con pretensión de quedarse 

a erosionar mi muralla.

Prohibiendo

que siquiera me roce

una llovizna de sueños

y me vuelva de adobe.

 

Me ahogo en tus recuerdos 

que inundan mis pensamientos 

me aferro a un salvavidas gastado

hecho de pequeños olvidos.

 

Quise salir a flote

conociendo otras personas 

fallando en cada intento

una vez, y otra... y otra.

 

Eligiendo amores discretos

que fluyen por la corriente 

de estos tiempos modernos 

donde todo parece urgente.

Esperando 

que un ceviche con vino blanco 

y un ambiente de risas ebrias

pudieran encender el fuego 

que apagaste cuando te fuiste.

 

Pero son amores discretos

que viven y mueren

cayendo la madrugada,

son amores extintos

que nunca vieron el alba.

 

Amores que blindan

todavía más la coraza

y consumen lo poco

que aún me queda de nafta.

 

Será que mi tanque se llena

con gasolina de alta nostalgia 

con promesas de amores eternos 

que se construyen capa por capa.

 

Será que la seguridad 

de lo efímero 

me vulnera

más de lo que salva.