Ceuleman Jossimar Villacinda

Muerte por la flecha de Cupido

MUERTE POR LA FLECHA DE CUPIDO 

No fue el invierno,
ni la escarcha,
ni el silencio quien me derrotó,
Fue el amor.

Una flecha dulce,
vestida de encanto, 
cruzó mi cuerpo en silencio 
y se ancló en mi pecho.

Desde entonces sonrío menos,
respiro con ausencias,
y llevo tatuado 
un nombre que nunca me perteneció.

No sangro,
pero quema,
no morí de golpe,
me fui desvaneciendo 
pensándote.

Eso fue mi final, 
muerte por la flecha de Cupido.

Título: MUERTE POR LA FLECHA DE CUPIDO 
Autor: Ceuleman Villacinda
País: Guatemala
Derechos reservados ©