Sergio Andre

I

Me vendría bien un trago, un vino o dos, o tantos como este recipiente vacío soporte. 

Me gustaría sentir tus labios en cada beso que le de a la botella. 

Embriagarme del sueño que fuiste y eres, hasta quedarme dormido, olvidar o dejar de sentir... No importa, ya estoy muerto.

Los muertos ya no sufren, solo lloran cada sorbo.