Me vendría bien un trago, un vino o dos, o tantos como este recipiente vacío soporte.
Me gustaría sentir tus labios en cada beso que le de a la botella.
Embriagarme del sueño que fuiste y eres, hasta quedarme dormido, olvidar o dejar de sentir... No importa, ya estoy muerto.
Los muertos ya no sufren, solo lloran cada sorbo.