Sobre el extenso jardín
yo buscaba
-como todo hombre azul-
acariciar las flores de tu boca
dormir bajo tus estrellas
perfumar el aire sucio
con tus labios de cereza
destruir la tristeza
que emana la lluvia
y abrir las suaves praderas
bañadas en miel
hasta encontrar por fin
la llave
de tu mirada primaveral