Carlos Baldelomar

+ UNAS CUANTAS INJUSTICIAS +

No fue justo para vos,

lo sé.

No fue justo para mí,

para esta sangre que me riega el pecho,

que le falta fuego

de los que murieron

y no llevaron vergüenza,

para esta sangre

que le sobra el alma,

pero el mundo se atrevió 

a dejarla sin voz.

 

no es justo tampoco 

para el amigo que me escucha,

para el desafortunado que me lee,

más aún para aquel que me comprende.

 

Hoy, se me han muerto

las manos.

no hay más que uno pueda inventar.

No hay carta

que logre abrir tus ojos.

 

Me quedó tanta

ilusión de los cuentos

que alguna vez alguien

me dijo

que ya no sé

qué hacer con esta vida

que me sobra.