Y si después de 10 años, llega y sufro de limerencia,
o descubro que en la Roberval, tu plato no tiene voluntad de elevarse
No pediré disculpas por mi apodyopsis en otras. Pero,
si tendré la fuerza de romper esa romanilla garbancera y besarte como vez primera,
volver amarte diez más, sin pensar en esas Fairbanks, ni en esas pesacartas.
Entonces¡ mi amor por encima del fiel, a espera
de la desnudez de tu piel.