Los ojos que adoré tan ciegamente
que dieron una luz incomparable;
en ellos navegué por lo insondable
del fuego de pasión mas vehemente
Mas luego se alejaron lentamente
causándome dolor tan incurable;
los ojos que adoré tan ciegamente
que dieron una luz incomparable.
Mi sueño condenaron duramente
a ser la gran quimera inalcanzable,
con cruel y gran zarpazo deleznable,
mi amor asesinaron inclemente
los ojos que adoré tan ciegamente.