(soneto)
Las noches, el amor, sus avatares;
la carne, los instintos, el deseo;
susurros, corazones, aleteo;
alientos, labios, lenguas, paladares...
¡Instigadores besos pabulares!;
penumbra, cama, nudo, bamboneo;
revuelcos alternados, regodeo;
posturas, variedad sin valladares.
Rompientes, embestidas, maretazos,
encontradizas pelvis resurtivas,
crescendos, agitatos, ¡entusiasmo!...
Espalda, tórax, dientes, uñas, trazos...,
frenéticas fricciones convulsivas:
diluvio, lampos, riadas: ¡el orgasmo!