I_KENNETH

Soneto A Mi Madre, En Su CumpleaƱos

De tu dolor primero fui la aurora,

y en sangre tibia el mundo me nombraste;

con manos pobres, el cielo me entregaste,

venciendo al miedo oscuro hora tras hora.

 

Tu espalda fue montaña protectora,

tu sueño en vela el frío me guardaste;

pan hecho esfuerzo en lágrimas amasaste,

y al hambre misma la llamaste “ahora”.

 

Primer amor, raíz de mi latido,

respeto antiguo, templo verdadero,

legado ardiente en mi mirar encendido.

 

Si hoy soy camino firme y duradero,

es porque en tu silencio sostenido

fundaste en mí lo eterno y lo sincero.