Ese eterno enemigo,
Que siempre se hace notar,
Se hace sentir,
Cuando no se espera,
Y desespera,
Cuando lo tienes,
Cuchillos parecen,
Que, en la carne, se clavan,
Y sufrir nos hacen,
Y dolor se padece,
Hasta que se calma,
Y descansamos.
Con medicamentos,
Se remedia,
Y se interrumpe,
Pero a veces, no,
Si crónico es,
Y el dolor,
Diario es,
Siendo irremediable,
E incurable,
Que mala vida, da.