Y si naufrago un miércoles sombrío
anclado al arrecife de un quizás.
Bajo el sol duro de un verano vacío
buscando un puerto que se fue fugaz.
Y si canto un domingo de promesas
con la voz rota y el aliento a sal,
tejido eterno de antiguas tristezas
sin un eco que atienda mi señal.
Y si despierto un jueves de cristal
cuando la bruma cubre el horizonte.
En una casa sin pared frontal,
donde solo la ruina se remonte.
Y si permanezco en el umbral, sin irme
un sábado de neón, solo y gris.
Mientras la sombra este firme,
firme es la única razón para la raíz.
No me detengo, ni me voy, ni arribo,
solo soy tiempo en esta calle oscura,
soy el destino que se queda cautivo
a la eterna llegada de tu figura
MomentosAudaces
©Violeta