Te he buscado en mi interior
por largo tiempo,
te he buscado y sólo encuentro
grandes desiertos.
También te he buscado afuera,
te he buscado y he encontrado
diez mil cadenas.
El desierto de mi alma
es frío y siniestro,
las cadenas que me atan
son mis deseos.
Pero buscando y buscando
he descubierto
oasis de palmeras
amplios y bellos.
Bellos oasis donde
no existe el tiempo,
lugares donde habita
un presente eterno.
Y las cadenas que me atan
sólo eran sueños,
sueños que se disipan
con tu recuerdo.