Artista emergente independiente
No sigo ninguna corriente,
el anfibio que nada contra corriente,
el incomprendido e indigente,
el sabio, inteligente.
Ando contraído, pana,
no es por la coca ni por la marihuana.
No me desespero,
porque tengo varios lapiceros
aguardando el no sé qué.
Ahora sé las obras posteriores que ilustré.
Y claro que estoy feliz,
como cocainómano por la nariz,
como niño en años de aprendiz,
como el pintor pintando codorniz.
Pero me enojan los Gobiernos prostitutos, regalando los recursos naturales.
Vergüenza pública es lo que siento por los minerales.
Refinerías, pantallas de la élite,
el derivado tendrá aranceles,
convirtiendo la sangre de Pacha en mancha.
Las migajas del banquete les llenarán el retrete, a cada cadete que defienda los intereses de esas reces.
Ciudades modernas lanzan la moneda
para que guetos trafiquen lo que los mitas consumían en las \"bodegas.\"
Los saqueadores siempre flotan, y no porque sean boyas;
su miseria los apercolla.
La virgen está sorda por el eco de las carretas llenas de piedras preciosas.
Es la triste herencia colonial:
una marea de codicia con precio de genocidio nativo.
Prefiero irme al infierno
para no encontrarme con \"primitivos\".
A esta altura no hay esperanza, los dictadores siguen con su alabanza,
capitalistas recompensan su balanza.
El zorro no compite con bueyes de gorda panza.