ACEPTAR LO INCIERTO
No sé qué pensar
y aunque el silencio hiere,
acepto el destino
que la vida me entrega.
La existencia es una encrucijada
de buena y mala fortuna;
a veces mis pasos
no calzan las huellas.
Con el alma extraviada
en un reflejo ilusorio
donde la perfección
se quiebra en la sombra.
Y ante lo inalcanzable
del ideal que se desvanece,
el agua sigue su curso
solo el agua su destino lleva,
mientras la noche perfuma su consuelo.
— LMML