Un susurro al amanecer, ha escondido tu piel delante de mis ojos, quiero enamorarte, pero amo demasiado tu ausencia, quisiera quedarme ahí y no ver nada, pero en tu pupila, tú verdad me esconde los susurros que has olvidado, que puedo hacer, si tú piel ya no es mía, si ya no soy yo quien protagoniza tu placer.
Hoy me escondo detrás de tu piel y tus ojos me siguen atentos, pensando en si quiero deber o debo querer, no olvido cada susurro, que mis latidos dibujaron en tu alma, creo que en tus ojos aún los puedo ver, palpitando cada vez que me recuerdas y quiero querer, deseo poder, pero me pierdo y me undo en mis defectos, los que una vez dibujaron trasparencia frente a tus ojos.
Hoy pienso, que mis sueños son pequeños y que tú piel ya no palpita por mi, aunque aun me recuerda, aunque aun me siente cada vez que el te toca pensando en mi, será que tú alma aún arde en mi reflejo, será que soy tu llama y tú eres mi espejo o será que tus recuerdos no son tan fuertes como tú piel.
Quiero querer y hoy no puedo pensar más allá de tus ojos, porque cada vez que nos veo en ellos, tú fuego y el mío, se miran tímidos, como si se conocieran, como si se gustaran mucho, pero les da penita hablarse, supongo creer, que el espejo me mira atento, pensando si mi llama será tan delicada como mis manos.