Nestor Varela

El tigre y el colibrí

Ruta a la nostalgia:
en la boca solo queda
ese sabor a polvo
tostado por el sol,
tiempo marchito
en el espectro de una vía derruida,
pero entre el rastrojo,
la raíz lenta se retuerce
hasta vencer.

Un pájaro negro traga una mariposa
y yo te veo, a vos y tus pensamientos 
flotando como una nube errante,
donde ya no cabe el tiempo.

En la oscuridad,
entre hojas calladas,
un torso rayado de negro y naranja
se esconde del sol, 
sentir sin pensar,
hundirse en el silencio -sin pensar-,
morder el cuello suave de aquel sueño,
hasta hacerlo callar.

La luz caía -pesada-,
caía,
y escapa un suspiro
sobre la tarde del alma:
aire rozando
la flor y la palabra.

Un colibrí liba de la flor la poesía,
y yo quiero decirte, amor,
aunque todo esté perdido,
que he sido tan feliz contigo.