Jhondy Algenys

El karma es una perra

El karma es una perra,

educada, paciente,

te sonríe mientras juras

que saliste limpio.

No hace escándalos,

no publica historias,

solo guarda recibos

como si fueran trofeos.

Te deja subir,

posar, presumir,

porque sabe que la caída

se disfruta más desde arriba.

Cuando llega,

no explica nada:

te mira como diciendo

“¿te acuerdas?”

Y ahí entiendes

—demasiado tarde—

que no fue mala suerte,

fue agenda.