Pillo en ti un intento
de mezcla que no alcanza a existir.
¿Cómo es que extraño lo que nunca tomé,
cómo le doy cuerpo
a lo que no tuvo piel?
Y si nunca te conocí,
¿Por qué reconozco el olor de tu sueño?
¿Por qué mis besos saben tanto a ti?
Que nos excuse la incompatibilidad
de mi carne y tus huesos.
No van mis llaves con tu casa,
no va mi miel en tus zapatos,
ni mi arena con tu sed.
Pero igual me quiero quedar con tus retazos,
con lo que pudo ser,
con la forma que tuvo lo imposible.